El viaje se hace interminable,
la última escala en Dubai, de casi 4 horas y de madrugada ha sido
soportable únicamente por la convicción de lo idílico del destino.
Llegamos al aeropuerto de Male y allí
nos esperan diligentes el asistente de la agencia Sea&Sea ltd. y el Dhoni
del Manthiri
(www.manthiri.com), barco en el que vamos a pasar los próximos 10
días en un crucero que nos llevara por cinco atolones de las Maldivas. (Male
Norte, Male Sur, Felidhoo, Vatturu y Ari Sur y Norte.) Ver mapa
Nos trasladamos a bordo y desde el
momento de entrar en contacto con la gente del Manthiri no nos hemos tenido que
preocupar de nada, ellos se han encargado de llevar los equipajes y confirmar
los billetes de vuelta.
El Manthiri es un barco de 28 mts. de
eslora, con seis cabinas dobles todas ellas con baño individual y aire
acondicionado. Barco de madera que lleva siete años haciendo cruceros de lujo
por Maldivas. El paso de los años se deja notar y aunque esta bien necesita
algunos repasos en las cabinas y baños principalmente. Esta totalmente
acondicionado para que la vida a bordo sea lo más confortable, amplios salones,
tv, video, CD, amplia biblioteca etc... Además como es costumbre por aquí el
Dhoni nos acompañara con toda la parafernalia para el buceo, incluidos
compresores (se agradece no tener que soportar el ruido continuamente).
Zumo de bienvenida, presentaciones de
rigor y una pequeña charla sobre organización general, horarios, etc...
Serán cuatro inmersiones diarias,
alternadas por sus correspondientes comidas y descansos con visitas a islas
relax en el solarium (a la sombra que al sol no hay quien aguante) y para
poder cumplir el programa hay que levantarse a las seis de la mañana (ya oigo
las quejas de mi Buddy, ¡¡Pero si estamos de vacaciones!!) tambien nos
advierten de que en esta época la visibilidad no es la mejor y que nos
encontraremos mucho plancton en suspensión lo que hace que sea más probable
ver tiburones ballena y mantas y que además las cadenas alimenticias estén
pletóricas.
Sin darnos casi cuenta el barco a levado
anclas y estamos en camino hacia nuestra primera inmersión en Maldivas, cercana
a Male para poder si es necesario reponer algo del equipo que pueda fallar o
haberse roto en el traslado.
Incluso el Checking no defrauda, la
temperatura del agua esta en unos nada despreciables 29ºC, la visibilidad en
unos 15 mts y la abundantísima fauna por doquier, cirujanos, ballestas,
mariposas, sargentos, damiselas etc. pueblan la pared, morenas, jacks, anémonas
con sus payasetes se dejan ver de vez en cuando, incluso descubrimos nuestro
primer nudibranquio Maldivo y una Gamba mantis que se esconde rápidamente antes
de que pueda sacarle una foto.
Todos listo, equipos probados, lastre
ajustado y a pesar del cansancio del viaje tenemos ganas de más.
La vida a bordo es tranquila, se alternan
las inmersiones y las comidas con pequeñas siestas y relajadas lecturas. Al
atardecer y antes de la cena tertulias entretenidas con los compañeros de
barco, en ingles claro, comentando lo visto, viendo las fotos en la tele o
hablando de destinos que cada una ha visitado.
En diez días solo desembarcaremos en dos
ocasiones. Una en una isla de pescadores, para conocer un poco la vida de la
gente y por supuesto hacer algún “shopping” y otra para emular a los
Robinsones con una cena en una isla desierta y disfrutar del placer de tumbarse
en la arena en total oscuridad y contemplar las estrellas fugaces.
La comida a bordo buena y abundante,
pescado fresco capturado desde el mismo barco, carne y pollo, verduras y por
supuesto arroz y pasta. Quizás un poco monótono pero por que todos los días
teníamos de todo para comer.
La tripulación amable y servicial, se
encargan de todo tanto en el barco como en el dhoni de buceo. Los dive masters,
Mossa y Naoko atentos en todo momento, nada agobiantes. Explicaban correctamente
las inmersiones y una vez en el agua te daban cierta libertad, avisándote
cuando había algo de interés para ver.
La inmersiones en maldivas son de cuatro
tipos principalmente. Aunque la corriente puede estar presente en todas, esta
depende de la marea y es más acusada en los pasos que en el interior de los
atolones.
Canales o “Kandu” se trata de los canales que dejan pasar el agua al
interior de los atolones, en función de la marea se hace la inmersión de fuera
a dentro o viceversa. Casi siempre con corriente fuerte y la inmersión se
realiza pegados a una de las paredes, La mayor precaución que hay que tener es
seguir siempre pegado a la pared para que la corriente no te saque a mar
abierto. Por lo demás relajarse, dejarse llevar y contemplar todo lo que pasa.
Pared de arrecife, puede ser exterior o interior. Se trata de paredes en
las que suele haber corriente pero muy ligera, más o menos verticales
generalmente tapizadas de corales blandos y con numerosas cuevas o
“oberhanks” donde se refugian cantidad de peces y cuelgan los corales
negros.
Arrecife semi profundo o “Thila” zonas de arrecife donde la parte
superior llega a los 10 mts. Pudiendo descender hasta los 25 o 30. pueden ser
alargados o en forma de pináculo que puedes dar la vuelta en una inmersión.
Aunque tengan corriente, esta será suave por lo general y siempre tienes un
lado protegido.
Arrecife superficial o “Giri” zonas
de arrecife donde la parte superior está entre los 5 mts. y superficie, cayendo
hasta los 20 mts más o menos. Por lo demás similares a los anteriores.
Algunas de las principales inmersiones
que hicimos, seleccionadas entre un total de 36:
Yaht thila
(Male Sur)
Se trata de una pared que cae hasta los
30 mts. Con un pequeño pecio justo al lado. Descendemos, visitamos el pecio por
encima y al aproximarnos a la pared una nube de pequeños peces nos envuelve
dejando un espacio de metro y medio de la pared ya que son acosados por los
jacks azules. Continuamente se abren y cierran huecos en la masa de peces que
casi no deja pasar ni la luz. En la pared morenas, cirujanos, peces mariposa, anémonas
y tridacnas llaman nuestra atención. Ante tal explosión de vida los 50 min
pasan rápido.
Kandoma Thila (Male Sur)
Arrecife con un fondo de 12 mts que cae
por los lados hasta 22 mts. Tenemos corriente fuerte y nos protegemos en un
saliente. Vemos un gran banco de jureles grises y nadamos contra corriente para
mezclarnos con ellos. Nos dejamos llevar y un tiburón puntas blancas con una
estela de jureles se acerca lo suficiente para verlo bien. El arrecife va
pasando por debajo nuestro y multitud de peces de todos los tipos. Dos peces
murciélago en formación uno junto al otro se separan para que pasemos, a mitad
de la inmersión llegamos a una zona donde hay varias tortugas verdes de gran
tamaño comiendo sin que les moleste nuestra presencia. Continuamente recibimos
avisos de los guías, alli un banco de roncadores acá una tortuga y más allá
un atún descomunal. Al final extasiados y estresados por querer llegar a ver
todo.
Medu Faru
(Male Sur)
Se trata de un “drift” con fuerte
corriente, nada más descender una enorme morena de punto negro totalmente fuera
del agujero y posada en la arena pero la corriente nos impide quedarnos a su
lado. Nos dejamos llevar por la fuerte corriente y grandes Jacks nos
sobrevuelan. Una barracuda enorme parece esperarnos con sus diente saliéndose
de la boca, tiburones puntas blancas se cruzan en nuestro camino, curiosean un
poco y se alejan. Atunes, caranjidos y bandos de labios dulces se alternan en
nuestro camino. Es una gozada dejarse llevar por la corriente mientras el espectáculo
va pasando.
Miyaru
Kandu (Felidhoo)
Inmersión
un canal con suave corriente, la visibilidad no es muy buena por el
plancton en suspensión, os entretenemos en los salientes donde bandos de
roncadores amarillos y labios dulces se refugian junto con cirujanos y peces
globo. Oímos el sonajero de Mossa (el guía) y justo de frente un poco más
arriba una manta viene filtrando el plancton a toda velocidad c la boca abierta,
al rato pasa en dirección contraria la esperamos y todavía pasa una tercera
vez por debajo nuestro dirigiéndose a las profundidades. Tras el encuentro nos
relajamos en la parte superior del arrecife buscando nudibranquios y otros pequeños
habitantes.
Manta
Point (Felidhoo)
Bajamos a una especie de playa submarina
a 12-15 mts, pequeñas rocas cubiertas de coral permiten a morenas y peces león
cobijarse. A nuestra derecha un hermoso jardín de anguilas que suben y bajan
según nos acercamos.
Pero el espectáculo esta arriba, nos
tumbamos en la arena, clavando las aletas para que la corriente no nos lleve y
observamos las mantas pasar mientras comen a pocos metros de la superficie.
Durante 30 min. Pasan siempre del mismo lado, nadando contracorriente y
filtrando el alimento la única lastima es que al estar el sol directamente en
nuestro campo visual se hacen necesarias unas gafas de sol para ver bien.
Golden
Wall (Felidhoo)
Espectacular pared vertical hasta los 30
mts. Su nombre es debido a que esta completamente tapizada de corales blandos
azules y amarillos sobretodo. La inmersión transcurre con una ligera corriente
que nos desplaza junto a la pared. El colorido es increíble y multitud de peces
pueblan la pared. Es una inmersión relajante y placentera.
Vatturu
Wall (Vatturu)
En la pared exterior del atolón y dirigiéndonos
a la única entrada que tiene, nos encontramos con una zona llamada anémona
city, donde en casi cada uno de los salientes hay una gran anémona con el manto
violáceo y entre sus tentáculos multitud de peces payaso, damiselas y afines,
donde quiera que mires encuentras varias anémonas. Es un placer jugar a
depredador con los payasetes, algunos defienden su casa mordiéndote los dedos
si los acercas a la anémona. Al llegar al canal de entrada una fuerte corriente
saliente nos impide continuar pero nos mantenemos sujetos un rato en la esquina
y contémplanos como los caranguidos y enormes jacks azules entran y salen de la
corriente en busca de su cena.
Kuda Rah
Thila (Sur Ari)
Son tres pequeños pináculos de coral,
la parte superior esta a unos 12 mts y entre los tres hay canales anchos a unos
24 mts de profundidad. En la parte inferior se abren cuevas que dan cobijo a
grandes meros. De una de esas cuevas sale una cherna de mas de un metro de larga
y nada despacio alejándose. La explosión de vida es increíble, varios
napoleones que a pesar de ser juveniles tienen un tamaño magnifico, bandos de
roncadores y labios dulces se resguardan en las oquedades, en la arena aparecen
tiburones puntas blancas y en la parte superior entre las nubes de cirujanos,
anthias y demás peces, anémonas con
payasos permiten acabar la inmersión de lo más relajado.
Digu Rah
Beyru (Sur Ari)
Se trata de a pared exterior sur del atolón
de Ari. Recorremos la zona en el don y al grito de “Whale Shark” nos tiramos
al agua con las gafas y las aletas. Nos acercamos a la zona indicada y nadamos
por encima de un fabuloso tiburón ballena de unos 7 mts de largo. Pequeñas
apneas nos permiten sumergirnos los 5 mts que nos separan del bicho y colocarnos
a su altura. Dado que el Tiburón no se cansa de nosotros y sigue a rumbo el
perfil de la pared nos subimos al barco y equipamos con las botellas. Nos
tiramos un poco más adelante para esperarle, al hacerlo vemos otro grupo más
atrás que sigue a otro individuo. A unos 7 mts de profundidad esperamos la
aparición que no
se hace esperar y durante un rato nadamos al lado del tiburón
hasta que decide sumergirse en las profundidades. Al poco rato el segundo
individuo aparece delante nuestro escoltado por los “snorkels” y este también
nos deja unos 10 minutos de compañía. La inmensidad del bicho, su tranquilidad
nadando y su compañía se nos quedan grabados tras el encuentro.
Madivaru
Chanel (Ari Sur)
Será una de las inmersiones en la que
hemos disfrutado de la mayor visibilidad, entre 30 y 40 mts, el azul es precioso
y gracias a esa visibilidad podemos ver multitud de animales grandes. Rayas
enormes no solo en la arena a 30 mts sino nadando por la pared, tortugas,
tiburones y todo ello acompañado de grandes corales mesa donde se dan cobijo
los pequeños habitantes del arrecife.
Malhos
Thila (Ari Norte)
Al final de la inmersión y unánimemente
con los compañeros de viaje rebautizamos este lugar como “El séptimo
cielo”.
Fesdu
Wreck (Ari Norte)
Se trata de un pequeño barco de no más
de 25 mts de eslora que a pesar de llevar pocos años sumergido está
enteramente colonizado por corales blandos. El pecio descansa en la arena a unos
25 mts de fondo junto a un pináculo que sirve de resguardo a la corriente. Tras
recorrerlo y mientras cruzamos el pasillo hacia el pináculo una manta nos
sobrevuela. La fuerte corriente hace que tengamos que permanecer en la zona de
resguardo sin que nos defraude por que encontramos varios nudibranquios y
jugamos con los peces payaso.
Fish Head
(Ari Norte)
La visibilidad es muy mala, no llega a
los 7 mts. Pero el gran atractivo
de esta inmersión es que en la parte superior
del pináculo varios Napoleones de gran tamaño se muestran amigables con los
buceadores, se acercan y posan para os fotógrafos sin miedo. Además en los
lados del pináculo y protegidos en “oberhanks” hay multitud de peces murciélago
que permiten acercarse. El coral no es significante pero solo el encuentro con
los napoleones merece esta inmersión.
Kurumba
Wall (Male Norte)
Nuestra última inmersión en el crucero,
nocturna. Aunque ya habíamos hecho otras dos nocturnas esta se va a convertir
algo especial.
Es una pared en una isla cercana
a la capital, como todas las nocturnas aquí allá donde pones el foco
hay algo interesante. En cada agujero hay gambas boxeadoras, limpiadoras
cangrejos etc. También encaramados a las ramas de los corales aparecen pequeños
animales que de día no se ven. Vemos un par de tortugas durmiendo y una
serpiente-anguila blanca con motas negras.
De repente nos atrae una mancha naranja
que al principio parece una esponja pero que al acercarnos nos encontramos con
que se trata de un hermoso pez rana de unos 20 cm de longitud, el pez al verse
acosado da pequeños saltitos con su “patas” pero ahí no queda la cosa, al
rato encontraremos otro ejemplar que permanece
inmóvil. Ha sido un encuentro inolvidable, casi tan majestuoso como los
grandes bichos que hemos visto a lo largo del crucero.
El crucero se acaba pero aún nos quedan
tres días en la isla “Paradise”. Un espacioso bungalow en la misma playa
invita al relax y la contemplación de las puestas de sol. Hacemos muchas horas
de snorkel, tanto en la laguna donde se puede ver la guardería de tiburones con
varios grises y puntas negras de unos 50 cm, rayas y pequeños peces como en
el
“house reef” donde bajando unos 7 a 10 mts encontramos hasta tortugas. Los días
pasan y las vacaciones se acaban. El regreso siempre pesado pero ya estamos
pensando en el próximo destino.